Lo peor que podemos hacer con el ismo es querer convertirlo o identificarlo en ista. Un Algoismo es algo abstracto e ideal escrito a fuego en un éter donde es posible. Cuando ese algoismo entra en la mente y en la vida de una Algoista, nuestro algoismo ha de convivir con los otros pensamientos y vivencias de nuestro algoista en cuestión: sus miedos y apetencias, sus distorsiones ocultas, su cultura y sus conocimientos, su sentido común, y también con el entorno grande y el entorno pequeño que lo acoje. Como vemos el algoismo no está solo, ni mucho menos, no está puro, entra a formar parte del algoista (y no al contrario). Por eso hemos de tener mucho cuidado de no confundir el algoismo con el algoista.